Archivo de la categoría: Cuidados de la piel del bebé – Canastilla bebé

Beneficios del deporte en el embarazo

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LOS PRIMEROS PASOS

Cuando nuestros bebés empiezan a caminar, comienza una nueva etapa para ellos, ya que cambia la perspectiva en la que ven el mundo.

Para mí fue espectacular ver cómo mi bebé se atrevía a dar sus primeros pasos. Fue un orgullo ver que se mantenía de pie, pero también tuve un poco de miedo por el peligro que suponía ese movimiento nuevo para él, y por los obstáculos que se podría encontrar por el camino.

Dar los primeros pasos no significa comenzar a andar. Al principio, el bebé buscará apoyo en objetos (generalmente muebles), para caminar distancias cortas. Primero irá de la silla a la mesa, de la mesa al sofá, etc., y a medida que vaya cogiendo confianza irá recorriendo distancias más largas. Es probable que si le extendéis los brazos camine unos pasitos hacia vosotros (el cual, dicho sea de paso, es un momento inolvidable para los padres), pero pueden pasar varias semanas hasta que vuestro hijo consiga caminar sin ayuda.

Cuándo comienza el bebé a dar los primeros pasos

Como sucede con tantas otras cosas en la vida de los niños como es el caso de la primera sonrisa, el gateo o la primera palabra, la edad a la que los bebés dan los primeros pasos depende del propio ritmo de crecimiento de cada uno. Algunos comienzan a andar a los 9 meses, mientras que otros tardan más. Sin ir más lejos, mi bebé tiene casi 21 meses y todavía no camina del todo estable.

Lo que suelen esperar los padres es que el bebé sorprenda a todo el mundo dando sus primeros pasos al cumplir el primer año de vida, pues la mayoría de niños comienzan a andar alrededor de los 12 meses. Pero hay que tener en cuenta que no se trata de algo matemático, y tampoco tiene nada que ver con su capacidad intelectual.

Hay varios factores que determinan en qué momento empieza a andar el bebé. Uno de ellos es el factor genético, pero no es el único, pues también influyen el estado físico del niño, sus inquietudes y las posibilidades que le demos para moverse. Por ejemplo, un niño rellenito, que se encuentre muy cómodo desplazándose mediante el gateo y que esté todo el día de la cuna al parque, y de allí al cochecito, no tendrá demasiadas posibilidades de practicar, y seguramente empiece a caminar más tarde que un niño con otras características o facilidades.

Cómo podemos ayudarlo a dar los primeros pasos

Hay algunos ejercicios de estimulación temprana que podemos poner en práctica para ayudar al bebé a dar sus primeros pasos con confianza cuando haya llegado su momento.

Por ejemplo:

  • Cogerlo de las manos desde atrás y acompañarlo a andar por toda la casa. A tu lado se sentirá más seguro para ir cogiendo equilibrio.
  • Ponerle los objetos de apoyo a distancias más largas progresivamente, para que tenga que ir dando más pasitos. Tampoco lo agobies, pues es posible que cuando menos te lo esperes lo veas darse una caminata de un mueble a otro.
  • Dejarlo con su espalda apoyada en una pared o una cama y llamarlo enseñándole un juguete.
  • No dudes en darle la mano cuando veas que flaquea. Se sentirá protegido.
  • Poner a su altura una caja para guardar juguetes (los sistemas de almacenaje con cajas de Ikea son ideales). Le divertirá meter y sacar juguetes en él, lo cual le ayudará a ponerse de pie y mantener el equilibro.
  • Aunque los brazos de papá y mamá son el mejor apoyo para aprender a caminar, hay correpasillos con ruedas que les ayudan a ponerse de pie, y al empujarlos empiezan a dar un pasito tras otro sin darse cuenta. También es común que lo hagan con una silla. A la hora de elegir un correpasillos, tenemos que asegurarnos de que éste no sea muy ligero, sino que tenga el peso suficiente como para que el niño no se vaya de boca al empujarlo. Ojo, no hablo de andadores, los cuales está demostrado que no ayudan al niño a aprender a caminar (pues con ellos no ejercita los muslos ni las caderas, y además son muy peligrosos).

La seguridad en casa es fundamental

Cuando nuestro bebé demuestra interés por comenzar a desplazarse sobre sus dos piernas, es fundamental que extrememos las medidas de seguridad en casa para que pueda campar a sus anchas sin peligros.

Debemos retirar cualquier objeto que pueda caerse sobre el bebé en su intento por ponerse de pie, tenemos que proteger las esquinas de las mesas, quitar adornos valiosos, tapar los enchufes, poner en alto bebidas alcohólicas y artículos de limpieza, poner cierre de seguridad en puertas y cajones, etc.

Son las mismas precauciones que debemos tomar cuando empieza a gatear, pero teniendo en cuenta que ahora llega a sitios donde antes no llegaba y que se mueve con mayor rapidez (aunque algunos bebés gatean también a velocidad de vértigo).

Además de la seguridad en casa, también es importante el calzado que utilice para dar los primeros pasos. Lo ideal es que lo haga descalzo, pero como eso no siempre es posible, conviene encontrar un calzado que le proteja el pie y le proporcione equilibrio y estabilidad. Para ello, los mejores zapatos son los blanditos con una suela flexible, ya que permiten la libertad de movimientos.

Por último, si tu bebé está en la maravillosa etapa de dar sus primeros pasos, es importante que por su seguridad no le quitéis ojo de encima y que seáis conscientes de que habrá tropezones y caídas: son parte del aprendizaje.

¿Y tú, cómo viviste ese momento en el que tu bebé dio sus primeros pasos?

Hasta pronto

Un beso.

Mamiplus

Cremas para el cambio de pañal

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¿CUANDO EMPIEZO A LAVARLE LOS DIENTES A MI BEBE?

¿Sabías que el 40% de los niños tiene caries dental cuando entra en la guardería? Empezar a limpiar la boca de los bebés, incluso antes de comenzar con la dentición, es fundamental para prevenir la presencia de bacterias que están asociadas a la caries dental y otras afecciones infecciosas, que desde el primer momento están en la saliva del niño.

Hay cuatro factores que influyen en la presencia de caries en una persona: dientes susceptibles y frágiles, la placa dental bacteriana que se acumula en los dientes por un mal cepillado, el tipo de alimentación (algunos alimentos favorecen la desmineralización de los dientes) y el tiempo de exposición de las bacterias causantes en la boca.

Hoy os daré unos consejos para conseguir que vuestros peques tengan unos dientes sanos y fuertes:

  • Comienza la limpieza de las encías desde el nacimiento, una vez al día, aprovechando el momento del baño. Puedes utilizar una gasa húmeda, la punta de un pañito limpio humedecido en agua o un dedal de silicona.
  • A partir de la erupción del primer diente (alrededor de los 6 meses de edad)  es imprescindible que se inicie la higiene bucal dos veces al día; por la mañana y por la noche. Puedes utilizar una gasa, la punta de un pañito limpio humedecido en agua o un dedal de silicona para limpiarle dientes, encías, lengua y paladar.
  • Niños de un año o más: realiza la higiene bucal dos veces al día con un cepillo dental del tamaño de su boca, los hay de 0-24 meses. Si tu bebé no se despierta a comer durante la noche ni come dulces, puedes realizar el cepillado solo con agua. En caso contrario, deberás usar pasta dental de 1000 ppm de flúor en la cantidad de un granito de arroz (ya que generalmente se la tragan). No hay ninguna evidencia de que pastas de dientes con menos de 1000 ppm de flúor sean efectivas en la prevención de la caries. Sin embargo hay que vigilar la acumulación de flúor para evitar la fluorosis dental.
  • Si ya le salieron sus muelas: pasar el hilo dental entre las zonas de contacto entre las muelas antes de dormir. Puedes usar un hilo dental con cera o si lo ves complicado, utiliza posicionadores de hilo (flossers).
  • Consulta al odontólogo sobre la necesidad de aplicar fluoruros tópicos de acuerdo al riesgo de caries de tu hijo.
  • El uso de pastas dentales fluoradas es la mejor manera de prevenir las caries. Una vez que tu hijo/a haya aprendido a escupir, es indispensable  el cepillado con pasta dental de 1000 ppm de flúor en la cantidad de un guisante.
  • El cepillado dental en niños es efectivo sólo si es realizado por un adulto. Te recomiendo dejar que el bebé y/o niño juegue, sin embargo sugerimos que el adulto realice la higiene hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada (aproximadamente a los 8 años). A partir de ese momento, hay que supervisar el cepillado nocturno hasta la adolescencia. A partir de los 6 años se puede utilizar una pasta con 1450 ppm de flúor en una cantidad de 1 o 2 cm (lo que suele medir la parte del cepillo que lleva los filamentos).
  • Recuerda que la higiene oral se realiza tanto para establecer unos buenos hábitos orales como para proteger sus dientes de leche. Al acostumbrar a tu bebé a una limpieza dental suave y a pasar el hilo dental, crearás un patrón de cuidados bucales que lo acompañarán durante el resto de su vida.

Y tú, ¿cuándo empezaste a lavar los dientes a tu bebé?

Un beso.

Mamiplus